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Migrantes ilegales permisos de trabajo por orden de EE.UU.

La Administración del presidente Donald Trump comenzó a denegar desde este martes los permisos de trabajo a los solicitantes de asilo que crucen a Estados Unidos sin autorización, haciendo más difícil que los inmigrantes puedan subsistir mientras esperan que un juez defina sus casos.

“Esto es un juego del Gobierno de Trump para acabar con los procesos de asilo”, dijo a Efe la abogada de inmigración Dulce García, directora de Border Angels.

“Están cerrando todas las avenidas que estos migrantes tienen para sobrevivir, llevar comida a sus mesas y tener un techo”, añade la activista que presta ayuda a solicitantes de asilo que llegan a la frontera de San Diego, California, desde Tijuana, México.

La regla evita que los extranjeros que, sin una buena causa, ingresaron ilegalmente a Estados Unidos obtengan una autorización de empleo con base en una solicitud de asilo pendiente, aseguró el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) en un comunicado.

Además, establece nuevas prohibiciones y denegaciones de permisos de trabajo. Por ejemplo, a solicitantes de asilo con ciertos comportamientos delictivos no se les permitirá obtener la autorización para trabajar. También extiende el tiempo de espera antes de que un solicitante de asilo pueda pedir autorización de empleo, de 150 a 365 días calendario, lo que deja sin poder trabajar legalmente a aquellos solicitantes de asilo elegibles por un año.

Asimismo la regla limita el período de validez de la autorización de empleo a un máximo de dos años, y termina automáticamente la autorización cuando la denegación de asilo de un solicitante es administrativamente definitiva.